viernes, 20 de noviembre de 2009

domingo, 10 de mayo de 2009

V JORNADA DE GEOGRAFIA ECONOMICA


FELICITACIONES CHICOS
Esto es el crecimiento del alumno de un complemento curricular, llegar a nuestros colegas y poder mostrar la preparación que se debe tener, cómo se la debe buscar constantemente y por supuesto compartirla.
Gracias por su generosidad.
Hemos tenido buenas repercusiones de sus actuaciones.´

domingo, 12 de abril de 2009

SIGAN PUBLICANDO

Has sido nominada con El premio "Limonada"

Para dar cumplimiento a esta nominación debes seguir las siguientes instrucciones:

1. Poner el logo en el post o en el blog (presente en la publicación que hice en mi blog)

2. Nominar al menos a otros 5 blogs que muestren gran Actitud y/o Gratitud

3. Asegurarse de enlazar bien a los nominados en el post.

4. Hacerles saber que han recibido este premio mediante un comentario en su blog.

5. Esparcir el amor y no olvidarse de enlazar a quien te premió.

Cariños.LOURDES FERNANDEZ
http://cens64basavilbaso.blogspot.com

sábado, 24 de enero de 2009

CARTA PÚBLICA DE UN DOCENTE DE LA UADER

ACASO ESTE NO ES EL ESPACIO, PERO ES EL ÚNICO EN EL QUE LA MAYORÍA PARTICIPAMOS, POR LO QUE ME TOMÉ EL ATREVIMIENTO DE SUBIRLO PARA QUE SE CONOZCAN CIERTAS COSAS QUE OCURREN EN "NUESTRA UADER".
ASÍ ESTÁ HOY NUESTRA INSTITUCIÓN, MIENTRAS ESPERAMOS QUE LA SUBSEDE PUBLIQUE EN LOS BLOG RESPECTIVOS LAS RESOLUCIONES DE RECONOCIMIENTO DE CARRERAS, LAS ACTAS DE LA ASAMBLEA DEL CONSEJO CONSULTIVO, ETC.

Sres.
Lic. Graciela Mingo, Rectora de la UADER a cargo del Decanato de la FHAyCS
Miembros del Consejo Consultivo de la FHAyCS
Secretarios
Responsables de Carrera
Personal no docente
Estudiantes y docentes en general



De mi consideración.

Me dirijo a Uds. con el fin de dar a conocer y denunciar los gravísimos hechos de los que fui testigo, y que condujeron a la destitución del Prof. Máximo Chaparro como decano de nuestra Facultad. Les pido paciencia por la extensión de esta carta, pero así lo amerita la gravedad de la situación.

Al regreso en el mes de diciembre de su breve estadía en la Universidad de Sevilla, el Prof. Chaparro se encontró con una campaña de difamación iniciada por un grupo de docentes y funcionarios de la Facultad, que reunía todas las características de una impugnación ideológica. Este hecho motivó una reunión donde la Sra. Rectora recibió a los secretarios del decano, para tratar el asunto, en ausencia de éste y faltando sólo unos pocos días para su regreso. A su regreso de España la Sra. Rectora le informó a Chaparro de lo acontecido y le sugirió que se tomara unos días de licencia, hasta que se aclarara su situación, lo cual fue rechazado por él. Quien suscribe se enteró de todo esto a través del Prof. Miguel Pita, a quien el decano hizo partícipe de la situación. Fue entonces que un grupo de docentes solicitamos una reunión urgente a la Sra. Rectora, que se concretó el martes 16 de diciembre en su despacho, y a la que finalmente concurrieron el Prof. Pita (responsable de la carrera de Ciencias Sociales) , el Prof. José Luis Sabellotti (responsable de Filosofía) y quien suscribe (consejero de Filosofía). En la misma la Sra. Rectora nos comentó que la designación de Chaparro como decano era provisoria y que en cualquier momento podía finalizar su mandato. Nos dijo también que una cosa era el carácter provisorio de su mandato y otra diferente la campaña de difamación de la que estaba siendo víctima. Al respecto debo decir que en la Resolución por la que fue designado, y que tuve a mi vista, no se puso ningún plazo a su gestión. Si bien el Prof. Chaparro nunca manifestó su decisión de permanecer hasta la finalización del proceso de normalización, sí manifestó su intención de hacerlo hasta que se pudiera designar un decano que continuase con su tarea de ordenamiento y saneamiento de las estructuras de la Facultad, tan seriamente afectadas hasta allí (como lo reconoce un informe elevado en el mes de agosto por el secretario administrativo de la UADER Dr. Ariel Yust Weber, y a solicitud del decano). Entonces le dijimos a la Sra. Rectora que el Prof. Chaparro no podía cesar en su cargo envuelto en semejante campaña, lo que sentaría un antecedente gravísimo que condicionaría el proceso entero de la normalización. La Sra. Rectora coincidió con nosotros, y se comprometió a conservar al decano en sus funciones al menos hasta el mes de marzo, de tal modo que pueda trabajar conjuntamente con el decano designado para sucederlo y lograr así una transición ordenada. Nos solicitó también que sugiriéramos nombres, solicitud que extendería a todos los sectores de la Facultad. A todo esto nos informó que Chaparro le había solicitado la oportunidad de ejercer su defensa ante las difamaciones, acordándose que esto se haría a través de una nota por mesa de entrada y leída en la próxima reunión del Consejo Consultivo del día viernes 19. Se trataba de un problema que concernía a nuestra Facultad, por lo que -como nos dijo la Rectora- no había otro órgano más indicado para resolver la situación que el propio Consejo Consultivo de la Facultad.

En una asamblea de la carrera de Filosofía convocada de urgencia el día jueves 18, se emitió un comunicado diciendo: "Ante la campaña solapada y difamatoria de la que es objeto el actual decano de la FHAyCS, Prof. Máximo Chaparro, basada únicamente en dichos y rumores, sin que ninguna fundamentación empírica la sostenga", el Consejo de Carrera de Filosofía, y alumnos y docentes reunidos en asamblea, declara lo siguiente: "Que dicha campaña se reduce entonces a una persecución ideológica, la cual encubre intereses subalternos e intenciones de detentar el poder. El Consejo advierte que si un decano es sustituido en estas condiciones la designación del nuevo decano quedará privada de toda legitimidad, generándose un manto de sospecha con respecto a la metodología de la nueva gestión. En un ámbito académico debe primar la razón, el respeto al orden normativo vigente y primordialmente el principio de la libertad de pensamiento y de expresión, de lo cual el actual decano ha dado muestras de actuar consecuentemente. Una impugnación en estos términos se halla en las antípodas del proceso de normalización por todos deseado y que debe profundizarse y llevado a cabo dentro de la normativa vigente. La Universidad es precisamente el ámbito donde toda idea puede ser criticada, evaluada y debatida, pero jamás censurada. En los acontecimientos citados no existe ninguna impugnación de la actual gestión, en otro orden que no sea el de la difamación. Por lo que solicitamos a los estudiantes, docentes, no docentes y funcionarios de nuestra Facultad poner fin a los rumores infundados y trabajar juntos en la reafirmación de los principios fundamentales de la tolerancia y la libertad de pensamiento y expresión, y la convivencia aún entre los que pensamos diferente".

Este comunicado fue leído por el Prof. Sabellotti en la reunión del Consejo Consultivo del día siguiente. Pues bien, en dicha reunión el Prof. Chaparro hizo su descargo, respondiendo una por una las acusaciones realizadas. En consonancia con esto el Prof. Miguel Pita desmintió categóricamente los hechos que se le imputaban por su pasado, cuando ya las calumnias por correo electrónico no tenían límites. Una consejera del Consultivo, la Prof. Noelia Chamorro, reconoció haber dado curso al primero de los rumores, lo que fue confirmado por la Secretaria de Investigación Gloria Galarraga, encargada de comunicar la especie a la Sra. Rectora. En consonancia con esto la profesora Brafa manifestó haber sido testigo del hecho. Intervino entonces la Prof. Rosario Badano quien, refiriéndose al tema y dirigiéndose al Prof. Chaparro, se encargó de separar la persona del decano y la institución, a la cual se debe en realidad defender. En mi intervención manifesté mi desacuerdo con la Prof. Badano, insistiendo en que un decano no podía cesar en sus funciones envuelto en semejante campaña de difamación, lo cual afectaría decisivamente a la institución y al actual proceso de normalización; separar la impugnación ideológica del bien institucional es a todas luces éticamente improcedente, produciéndose un daño irreparable al bien institucional. La consejera Laura Naput propuso el fin inmediato de la "política del rumor", momento en el cual intervino un consejero (su nombre lo desconozco, pero tengo entendido que es de Concepción del Uruguay), proponiendo que, dado que no había prueba alguna de los hechos imputados, ni una denuncia formal al respecto contra el decano, se diera por finalizada la cuestión y se pasara a los otros temas del día, a lo cual el Consejo dio su asentimiento, incluidos los consejeros estudiantiles. Todo esto consta en actas, las que espero pronto sean publicadas.

A poco de finalizada la reunión nos enteramos de la resolución de la Sra. Rectora por la cual se dejaba sin efecto la designación del decano, asumiendo ella misma como decana provisoria hasta que se designase al nuevo decano. Se funda esta decisión en "la necesidad de formular un cambio en la gestión de la Facultad, acorde con los lineamientos generales de esta alta casa de estudios y en post del resguardo institucional"; para cumplir con estos objetivos "es menester realizar cambios metodológicos y/o de acción", dejando así sin efecto la designación de Chaparro. Con esta decisión la Sra. Rectora faltó a su palabra, comprometida en la reunión del martes 16 ante los tres docentes citados, y no importándole en absoluto lo acontecido en la reunión del Consejo Consultivo. A nadie le dio tiempo de nada. Me pregunto: ¿qué tiempo tuvo para informarse de lo allí ocurrido? ¿no hubiese sido lo más apropiado la convocatoria al Consejo? ¿o haber esperado las actas? ¿a quién consultó? ¿le importa en realidad a la Sra. Rectora lo que pueda decir el Consejo Consultivo, o los responsables de carrera, o los docentes que nos hemos escandalizado por esta situación, o los estudiantes y no docentes, sobre un tema de capital importancia como la permanencia o no de un decano, y en las gravísimas circunstancias que se habían denunciado? El mismo día de la resolución (viernes 19), el Prof. Chaparro inició una demanda penal con la denuncia de graves irregularidades, la que tomaría estado público en los días siguientes.

La Sra. Rectora convocó entonces a una reunión para el martes 23 de diciembre, con los responsables y consejeros de carrera, y miembros del Consejo Consultivo, para informarles de la situación. Luego de exponer sus argumentos, y de la intervención de diversos consejeros y docentes, y sin que ninguno de ellos hiciera referencia a los hechos denunciados, tomó la palabra el Prof. Sabellotti, afirmando que la impugnación ideológica a la que había sido sometido el decano sustituido estaba claramente probada (a todo esto, la última difamación apareció 'post mortem' en la revista Análisis del día 24 de diciembre, en una nota firmada por el Prof. Eduardo Ojeda, docente de nuestra Universidad, titulada "El decano y su teólogo", y donde se aclara que al momento de ser terminada el decano ya había sido destituido, reconociendo así que una cosa se seguía naturalmente de la otra; la nota ya circulaba días antes por internet, y yo la había recibido en mi correo a través de un colega, bajo el título "Nuestro decano" y enviada originalmente por el Prof. Daniel Richar, responsable de carrera en la Esc. Alberdi). Al tomar la palabra desmentí en primer lugar el rumor que estaba circulando (así entre los alumnos y docentes de psicología) por el cual el decano me había otorgado 40 hs. cátedras, aclarando que no sólo no desempeñé ningún cargo durante su gestión, sino que no se me otorgó durante la misma ni una sola hora, de tal modo que todas las horas que tengo proceden de las administraciones anteriores (sería justo que se hiciera una auditoría para determinar quiénes se exceden realmente y quiénes no, de las 36 hs. frente alumnos o las 48 totales). A continuación denuncié ante todos los presentes que estábamos ante un verdadero acto de brutalidad; que la Sra. Rectora había faltado a su palabra de no desplazar al decano en el contexto de estas difamaciones; que nos hallamos ante la presencia de un grupo de funcionarios y docentes capaz de hacer cualquier cosa para la consecución de sus objetivos; que cuál es la garantía que yo tengo de que ahora no vendrán por mí, mañana por Sabellotti y así sucesivamente con todo aquel que repudiara públicamente semejante metodología. Ante la espontánea negación de esta última posibilidad por parte de la consejera Chamorro y otros que no puedo identificar (la Sra. Rectora también manifestó su promesa de que los concursos se harían con toda transparencia), respondí que a la actual administración yo ya no le podía creer, que por más que me prometieran la transparencia de los próximos concursos yo ya no tenía ninguna garantía al respecto, porque ya faltaron a su palabra, y si fueron capaces de hacer lo que hicieron son capaces entonces de hacer cualquier cosa; que yo no conozco de leyes, pero para el próximo concurso de mi cátedra (está dentro de este llamado) voy a solicitar la presencia de un abogado o de un escribano para que supervise todos los pasos de dicho concurso, porque al momento actual no cuento con ninguna garantía al respecto.

En una reciente carta pública a la Sra. Rectora, y en Análisis Digital, el Prof. Chaparro declara que nuestra Facultad está dominada actualmente por un sistema corrupto, y que esto viene de años. Que entre los hechos que venía denunciando no sólo se encontraba la falsificación de su firma en más de cien resoluciones (como consta en su denuncia penal) sino también una serie de irregularidades que tienen que ver con contratos que finalizaban el 31 de diciembre próximo pasado, y otros el 31 de marzo, y que él se hallaba investigando. A esta altura aquel comunicado de la carrera de Filosofía ya aparece como una verdadera premonición.

En la reunión citada del martes 23, y luego de mis palabras y las del Prof. Sabellotti, ninguno de los presentes (entre responsables de carrera, consejeros y docentes; exceptúo aquí al Prof. Pita, quien dejara claramente sentada su posición en la última reunión del Consultivo y a la Prof. Naput, ausente ese día) ninguno de ellos, decía, hizo siquiera una pregunta al respecto. Aunque no quiero olvidarme de la intervención del consejero Sergio Dines, que pidió que se convocara a elecciones y se eligiera de nuevo al Consejo Consultivo, que por supuesto no tuvo eco. En ese momento no me detuve en lo que decía, pero pensándolo bien, lo absurdo que su propuesta podía parecer se condice con la situación creada por el acto de brutalidad cometido. Si el Consejo nada puede hacer ante semejante avasallamiento, lo más digno para sus miembros sería presentar su renuncia. Ahora bien, que los demás no hablaran resultaba comprensible. El desplazamiento de Chaparro fue vertiginoso y la información con la que contaban al momento era escasa; aún así, insisto que algún miembro del Consejo podría habernos hecho al menos alguna pregunta. Sin embargo los hechos fueron lentamente tomando estado público. Ahora todos sabemos que nuestra Facultad está en manos de un pequeño grupo, pequeño pero muy poderoso, tanto como para poder echar a un decano en poco más de una semana, y sobre la base de una campaña de rumores sin prueba alguna. Debo decir que por la información que pude recoger la gestión del Prof. Chaparro se orientó al saneamiento administrativo de la Facultad, el cuidadoso seguimiento de los primeros concursos ordinarios (con un área de concursos cuyo funcionamiento recibió elogios tanto de docentes como de alumnos) y, sobre todo en lo que atañe a la cuestión que más nos afecta, no se le imputó un solo acto de censura o discriminación. Los rumores hablan de su pertenencia al nacionalismo católico; incluso un colega me dijo en esos días: "te paso la justa, a Chaparro lo puso la Santa Madre". Ahora bien, más allá del absurdo de esto último (espero que el propio Prof. Chaparro se manifieste sobre eso), y el debate que podrían generar tales afirmaciones, ¿cuál sería el problema? Mañana se podría censurar con el mismo criterio a un musulmán, un judío, un anarquista, un ateo o un flooger. Cada uno tiene derecho a exponer sus ideas y a no ser condenado por ellas, y por más que haya sido avalado por la Santa Madre, el "gran Rabino", "el primer Imán", el subcomandante Marcos o el partido comunista de Albania. Quien suscribe acaba de presentar su libro "La desaparición de los dioses. Consecuencias de la alianza del Imperio romano con el Cristianismo triunfante", una condena directa a la ideología y la acción intolerante y genocida de la Iglesia Católica que alcanzó el poder en el s. IV. El libro se presentó el 11 de noviembre en nuestra Facultad, con el apoyo y la presencia del decano, "nacionalista católico", Máximo Chaparro.

Por todo lo dicho solicito que el próximo decano, junto con el Consejo Consultivo de la Facultad, realice inmediatamente un acto de desagravio a la persona del Prof. Chaparro (no a sus ideas -¡por si todavía hace falta decirlo!-, como no lo necesitarían tampoco las ideas de ningún miembro de nuestra comunidad educativa) sino por la impugnación ideológica de la fue objeto, como también una declaración de repudio de tales prácticas, que deben ser definitivamente desterradas en salvaguarda de los próximos concursos, nuestra Facultad, nuestra Universidad y todos y cada uno de nosotros.

Espero también, por el bien de todos, que a partir de aquí en la próxima reunión del Consejo Consultivo se levanten algunas voces que repudien lo acontecido, y se propongan pasos concretos para revertir esta lamentable situación, por la vía del consenso y la recuperación de la confianza. Como me manifestó un colega: “¿a partir de ahora los docentes deberán autocensurarse, para adecuar así su conducta al pensamiento ‘políticamente correcto’?”. No será este mi camino, pero comprendería a quien así lo hiciera, estando en juego su trabajo y quizás su familia. Ahora bien, si nadie hace nada nuestra Universidad está perdida. El desamparo es muy grande. Estoy verdaderamente cansado, y en primer lugar de nuestra soledad.





Prof. Sergio Bergallo
UADER

lunes, 19 de enero de 2009

Violencia y fracaso escolar

Quiero compartir con los que visitan este espacio uno de los trabajos realizados durante el año. Originalmente este slide era un power point que hice para la clase de informática con Leticia, el tema lo tomé de otro trabajo realizado para Marina Virué, y bueno... resultó esto... como el power point no se puede subir al blog, o yo no se como hacerlo, se me ocurrió usar las diapositivas para el slide, logicamente se pierden las animacioanes originales y la música es otra.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

SALUTACIÓN


No importa que ideología o posición política tengas

...todos coincidimos en algo

Queremos Paz... (M. Gandhi)


Cuán difícil se nos hace hoy, comprender esto… ¿Todos coincidiremos en esto? Para pensar… Sabemos que no es un ingenuo quien lo afirma.

Nuestro saludo comunica a Uds. -quienes aún esperan en el cuidado del bien obrar, y que aspiran hacia los fines comunes, o mejor, hacia el Bien común (más allá de nuestras propias limitaciones)- simples deseos, pero que la realidad humana los dificulta impidiendo su concreción y efectividad.

Un gran abrazo a todos, queridos Amigos entrerrianos.


miércoles, 24 de diciembre de 2008

sábado, 29 de noviembre de 2008

LA EDUCACION DE LA MIRADA

Desde que me tengo por gente, la escuela enseña análisis de textos. Gracias a esas clases aprendí la jactancia de "niño, nunca verás un país como éste", conocí la pasión de Tomás Antonio Gonzaga por su Marilia y me deleité con los poemas satíricos de Leandro Gomes de Barros, como esos versos tan actuales, escritos a comienzos del siglo XX: "El Brasil es la olla./ El Estado echa sal,/ La Alcaldía lo sazona,/ quien come es el Federal".
Todo texto se teje con los hilos del contexto en que fue escrito. Cuanto más próximo se encuentra el lector de la coyuntura en que se produjo el texto, tanto mejor capta su pretexto, el significado. Un alemán tiene más posibilidad de entender, con su sensibilidad, el universo de las obras de Goethe, igual que un brasileño siente el aroma de la culinaria descrita en las novelas de Jorge Amado.
¿Para qué sirve estudiar literatura? Entre otras razones, para leer con más acuciosidad el libro de la vida, cuyos autores y personajes somos nosotros. Quien lee sabe distinguir entre arte y panfleto, juego de rimas y poesía, experimentalismo barato y ficción de calidad. Leer es un ejercicio de escucha y de exploración. Por eso, mientras no lleguen nuevos avances tecnológicos, tengo la impresión de que leer un libro en Internet es como ver la foto de un atardecer de mayo sobre las montañas de Belo Horizonte. Prefiero contemplar esa maravilla en vivo.
En la adolescencia tuve en cineclubs mi primera educación de la mirada. Tras la exhibición del filme, los debates dejaban ver nítidamente la diferencia entre obra de arte y mero entretenimiento. Se cultivaba la sensibilidad, saturada por las series melodramáticas de los culebrones de Hollywood, e insaciada ante los grandes maestros del cine. La pesadez repetitiva del humor televisivo nunca producirá un Chaplin.
Hoy la imagen ocupa en nuestros ojos más espacio que el texto, gracias a la universalización de la televisión. No obstante, la escuela parece no darse cuenta de que vivimos en una era de la imagen. O peor aún, compite con la televisión en arrogante indiferencia o desprecio. Dentro del aula de clase todavía predominan la narrativa textual, la palabra escrita, la secuencia enmarcada por comienzo, medio y fin, señales de la historicidad. Fuera de la escuela recibimos la avalancha de imágenes, el vertiginoso coctel que confunde pasado, presente y futuro, la narrativa reventada por el recorte deslucido de los clips, la cultura rebajada a diversión vacía.
Mientras la escuela se esfuerza, al menos teóricamente, por formar ciudadanos, la televisión forma consumidores. Si hoy en día los alumnos son más indisciplinados que antes es porque no pueden -todavía- cambiar al profesor de canal. ¿Por qué no destronar la televisión como reina del hogar y llevarla a la sala de clase? Llegó la hora de emanciparnos del tiránico monólogo televisivo. Se puede estar en desacuerdo con un periódico y escribir a la sección de cartas de los lectores, o protestar por la radio, llamando a la emisora. ¿Cómo se queja uno a la televisión, que es una concesión pública utilizada en función de intereses y ganancias privadas? El mejor recurso es invertir la relación: que ella pase a ser objeto y nosotros sujetos.
Imagino a los alumnos en el aula de clase analizando programas de televisión y cortos publicitarios; transformando el juego de emociones -fotos, sonidos, movimientos- en objeto de la razón, descodificando los contenidos de los programas y la carpintería de la producción televisiva. Actores y productores de televisión serían recibidos en las aulas; examinada la calidad de los productos ofrecidos; y se abriría un debate sobre la ética implícita en los programas de audiencia, donde los pobres y los nordestinos son ridiculizados, y en la publicidad, que reduce a la mujer a sus atributos físicos como carne de cañón.
Ver televisión en la escuela es educar el mirar. Y de ese modo dar un paso importante rumbo a la democratización de los medios de comunicación, pues las instituciones de enseñanza también deben tener sus radios comunitarias y producir videos. Sólo una mirada crítica nos abre el horizonte de la ciudadanía y de la democracia real. En caso contrario corremos el riesgo de ver cada vez más caras y menos corazones, y creer que el predominio de la estética dispensa de la ética y de confiar en que los sueños son sólo capullos que no engendran mariposas de la utopía.

Frei Betto ,Paulo Freire y Ricardo Kotscho, de "Esa escuela llamada vida
",

sábado, 8 de noviembre de 2008


ALAI, América Latina en Movimiento2003-11

Dios es negro
Frei Betto
Llevo a África en la sangre. El tronar de los tambores, la punta afilada de las lanzas, los trazos coloreados realzando la piel y en la boca el sabor atávico de los frutos del Jardín del Edén. En el alma las cicatrices abiertas de tatos azotes, el grito imperial de los cazadores de personas, los hijos apartados de sus padres y los maridos de sus mujeres, el balanceo agónico de la travesía del Atlántico y, en los poros, la muerte segando cuerpos engullidos por el mar y triturados por los dientes afilados por los peces. Soy hijo de Ogum y Oxala, devoto de Iemanjá, a quien elevo las ofrendas de todos los dolores y colores, lágrimas y sabores, el llanto inconsolable que sale de las chozas, la carne atada con cuerdas, las muñecas y los tobillos con hierros, la soledad de las razas, el vientre violentado y preñado por el ímpetu feroz de los señores de la Casa Grande.Me quedan, en la tinaja de madera, las sobras del cerdo descuartizado y, mientras la mesa colonial saborea el lomo, rasgo pieles y orejas, guiso en manteca la frijolada, corto en rebanadas las carnes, frío longanizas y torreznos, añado condimento y me harto. Recojo en el alambique la savia ardiente de la caña y me transporto a los ancestros, a las sabanas y selvas, al tiempo de la inmensurable libertad. En las noches de casa grande vacía y borrachos los capataces, adorno mi cuerpo con pinturas reflejado en el resplandor de la luna, adorno mis brazos y piernas, me cubro de collares y brazaletes, y al son embriagante del tan-tan, bailo, bailo, bailo, exorcizando tristezas, ahuyentando malos espíritus, imprimiendo al movimiento de todos mis miembros el impulso irrefrenable del vuelo del espíritu.Soy esclavo, pero también señor de mí mismo, pues no hay cerrojo que me tranque la conciencia, ni moralismo que me haga mirar el cuerpo con los ojos de la vergüenza. Hago fiesta del sexo, liturgia del cariño, bienestar del amor, multiplicando la raza con la esperanza de quien fertiliza semillas. Le doy al patrón nuevos brazos que un día habrán de derribarle de su trono.Comulgo con la exhuberancia de la naturaleza, las copas de los árboles son mis templos, hago las ofrendas de la fogata de leña, en mi ser se agitan ágiles, caballos salados, y sigo el mapa trazado por las caracolas, que me enseñan que no hay dolor que dure para siempre y que el verdadero amor perdura. Tan poblado está el cielo de mis creencias, que no rechazo si quiera la santería del clero; antes bien reverencio el caballo de san Jorge, transfiero a los altares la devoción a mis orixás, tiro al río la Virgen negra en la fe de que, entre tantas blancas traídas en andas por el señor de los esclavos, llegará el tiempo en que la mía será Aparecida y a sus pies también se habrán de doblar las rodillas de los blancos.Soy liberto y en lo profundo de los bosques recreo un espacio de libertad, defendiendo con espíritu guerrero mi reducto de paz. En la aldea, vuelto hacia África, rescato la fuerza mistérica de mi idioma, celebro fiestas y danzas congolesas, el canto libre que resuena en el coro de la pajarería, las aguas de la cascada limpiándome de todo temor, los árboles en centinela cubiertos de mil ojos vigilantes. Ciudadano brasileño, aún lucho por la liberación, empeñado en abolir prejuicios y discriminaciones, grilletes forjados en la inconsciencia e inconsistencia de quienes insisten en hacer de la diferencia divergencia e ignoran que Dios también es negro.