domingo, 9 de marzo de 2008

La Escuela de Frankfurt: Crisis de la razón instrumental.

La mayoría de los filósofos en la Escuela de Frankfurt consideran que la mayor parte de los planteamientos críticos presente en el discurso pos moderno son una clara manifestación de las posibilidades de la propia razón defendida por la ilustración para reflexionar críticamente sobre los procesos y efectos de su propio desarrollo.
Es evidente que la cultura crítica se mueve en la actualidad sobre fundamentos y expectativas bien diferentes a los que motivaron y defendieron los propósitos de la ilustración y que concretaron, entre otros aspectos el desarrollo económico, político y social.
Las posiciones críticas escépticas y alternativas se han producido a lo largo de todo el período de vigencia de la denominada modernidad (romanticismo, anarquismo, psicoanálisis, nihilismo), tales posiciones se manifestaron como marginales y minoritarias aunque no por ello carentes de influencias y significación. La razón instrumental, la concepción evolucionista y lineal de la historia que conduce al etnocentrismo occidental y la creencia ingenua en el progreso ilimitado fueron los ejes de la cosmovisión hegemónica; son las manifestaciones de la ideología que triunfó pero que no logró ahogar otros desarrollos discrepantes que se muestran a medida de que el desarrollo moderno va descubriendo sus insuficiencias.
En la línea de la escuela de Frankfurt se destaca Max Horkheimer en su obra Crítica a la razón instrumental, que establecía que la crisis de accidente es la crisis de la razón, por lo tanto la razón no es un principio abstracto, la razón es instrumental, en tanto es un instrumento utilizado por el hombre para su propio interés. El hombre es racional cuando utiliza ciertos medios para alcanzar ciertos fines y lograr un máximo de eficiencia en este proceso. Es la razón de la eficiencia.
Max Weber sostenía que no hay otra racionalidad que la racionalidad instrumental. Por lo tanto la razón es un poder subjetivo al servicio de metas subjetivas a esto se lo denomina instrumentalismo.
Entendía, Horkheimer que el mundo esté des-encantado, que no tienen ningún encantamiento o encanto, o sea fines superiores e ideales sublimes. Vivimos al ras del suelo y ahí no hay otra razón que la subjetiva.
De aquí parte Horkheimer echando una mirada al pasado y se pregunta como se llego a esta etapa instrumentalista, desprovista de valores y sin mayor alcance que el presente inmediato. Sosteniendo la hipótesis que, todo comenzó con la religión. De ahí provino lo absoluto y de ahí también, la verdad absoluta, objetiva equivalente al bien, a Dios. “Los filósofos de la ilustración atacaron a la religión en nombre de la razón; en última instancia a quienes vencieron no fue a la Iglesia sino a la metafísica”.
Hasta que la razón contraatacó y se arrogó a sí misma el poder divino.
Luego fue perdiendo su propia autoridad. Hay razones, razonamientos, en donde el sujeto va creciendo en libertad y en autoridad personal y privada. Además todo se explica y se analiza, es decir la verdad para Marx se reduce a fuerzas socio-económicas, en Freud a la libido su lucha contra las represiones, la filosofía se reduce a meros enunciados y la religión a lo que cada uno siente a Dios. Por eso quien está en lo cierto?.
Para Horkheimer está dado por lo que está encima de todos, es decir la mayoría. “El principio de mayoría al adoptar formas de juicios generales, sobre todo y todas las cosas, tal como entran en funcionamiento mediante toda clase de votaciones y de técnicas modernas de comunicación, se ha convertido en un poder soberano ante el cual el pensamiento debe inclinarse. Es un nuevo Dios....”
El hombre contemporáneo evalúa el camino de la razón, de la ilustración el de ese gran optimismo que hizo a un lado los mitos, religiones y entronizó la razón para lograr una nueva fe, la fe del progreso.
Es por eso que escribe Benjamín respecto de todas estas cuestiones que le suceden al hombre y para ello se apoya en recordar viejas leyendas en las que relata las vivencias de un grupo de judíos pobres que se queda al final del shabat, en la sinagoga e imagina utopías de la vida. Uno quería dinero, el otro un yerno, el tercero un nuevo banco de carpintero y había un cuarto mendigo que diseño su sueño de esta manera.
“-Quisiera ser un poderoso rey y reinar en un vasto país, y hallarme una noche durmiendo en mi palacio, y que desde las fronteras irrumpiese el enemigo y que antes del amanecer los caballos estuviesen frente a mi castillo y que no hubiera resistencia y que yo despertado por el terror, sin tiempo siquiera para vestirme, hubiese tenido que emprender la fuga en camisa y que perseguido por montes y valles por bosques y colinas, sin dormir ni descansar hubiera llegado sano y salvo a este rincón.”
Los compañeros escucharon el relato, luego con asombro preguntaron:
“- ¿y qué hubieras ganado?
“- Una camisa –fue la respuesta.”
Que sentido le otorga Benjamín a esta parábola, será la de progreso, es decir dejar de ser rey para tener camisa o miles de camisas. Vivir para eso?.
La ciencia sabe él porqué e ignora el para qué. Cuando se pegunta el sentido de la vida, indaga acerca de la finalidad, pero nunca del para que, del sentido de la misma. La respuesta de ese interrogante no proviene de la razón pura, ni del conocimiento, sino de la creencia, de la tradición, de la religión, en definitiva de la cultura.
Benjamín le da un sentido importante a este tipo de interrogantes y en su texto sobre, “ Experiencia y Pobreza”, es donde alude claramente a la experiencia trasmitida olvidada y sin cotización.
Sosteniendo que “Una pobreza del todo nuevo ha caído sobre el hombre al tiempo que ese enorme desarrollo de la técnica”. Significando con esto que lo pasó por encima aplastándolo al hombre sin permitirle siquiera tener un tiempo de contemplación.
Por eso la “pobreza de la experiencia no-solo es pobre en experiencia finales, sino en la de la humanidad en general. Se trata pues de una especie de nueva barbarie”. Este término utilizado de lo positivo llevó al hombre a un nuevo comenzar, a construir sin mirar a su alrededor. Pero no añoran –a decir de Benjamín- una experiencia nueva en tanto añoran liberarse de las experiencias.
“Nos hemos hechos pobres hemos ido entregando una porción tras otra de la herencia de la humanidad, con frecuencia teniendo que dejarla en la sala de empeño por cien veces menos de su valor para que nos adelanten la pequeña moneda actual”.
Es en esta frase patética que Benjamín nos pinta la realidad del hombre actual carente de tantos valores morales, de tanto individualismo, perdiendo el sentido mismo de humanidad.
En sus edificaciones en sus imágenes y en sus historias la humanidad se prepara a sobrevivir, si es preciso, a la cultura.




Conclusión
Mucho se ha escrito sobre éste período de la humanidad, pero en realidad que se pierde y que se gana con cada teoría?
Al decir de Benjamín perdemos principalmente la “dignidad humana”, su dimensión reside en la libertad y de todo los mitos del pasado este sobre vive aún y es el último que nos sostiene.
Pero esa libertad puede tener a grandes pensadores como exponentes y a grandes criminales y es en ese dilema donde transita la vida actual.
También dejó su impronta, vaciando al mundo actual de sentido y por el cual la sociedad actual sufre y padece todos estos acontecimientos, traducido en la falta de valores, falta de compromiso, disgregación social, etc.
Pero a pesar de todo estos hechos el hombre debe volver a valorar el hecho de pensar, disentir, de tomar conciencia sobre la crisis actual, es la única manera que encontremos la luz al final del camino, en definitiva debemos volver nuestros orígenes a “ser seres humanos”.

Bibliografía.

Walter Benjamín, Experiencia y Pobreza, en Discursos Interrumpidos I, Editorial Taurus, España.
Horkheimer Max, Crítica de la razón instrumental, Buenos Aires, Ed. Sur, 1973.
Max Weber, Economía y sociedad, Fondo de la cultura económica, Mejico, 1987.

2 comentarios:

Máximo Chaparro dijo...

Blanca, chamiga, buenísimo tu trabajo. En un tema tan debatido y complejo. Felicitaciones. Máximo

blanca gomez dijo...

Estimado Profesor, gracias por su aliento, siempre necesitamos de un referato como ud.