¿Cómo es posible el hecho educativo sin el canto de la calandria? Poesía (Canto), regulatividad natural de los actos humanos (“moralidad”), Pedagogía: indisociables. En su emersión todos estos aspectos se dan juntos, en armónica unidad.
¿Puedo ver El Camino? ¿Hay caminos? ¿Hay esencias? ¿Cuál es mi nombre, mi título que me determine “como tal”…? ¿Qué amo? ¿Amo?
Todo, recién, está comenzando. Mucho de lo que el Maestro muestra nos turba y da vértigo. Creo que sólo me queda velar por la coherencia, y
Que grato anhelo, Flor de jacarandá, aquello de “llenar la barca de nuestros dioses”. Pienso en el “entusiasmo” por lo divino que nos hace cantar; vuelta a lo mismo. Poesía-Pedagogía-Moral.
Me dieron ganas de escucha a Atahualpa:
me piden de tarde en tarde. Si en ellas está mi fuerza déjenme que me las calle.
Voy anclando por el mundo Camino de cualquier parte. Llena de piedras la senda, lleno de sueños el aire. La vida es un lazo largo estira'o sobre la tierra. En una punta una dcha, y en la otra punta una pena Así va mi corazón lleno de sueños y ausencias, sin encontrar su querencia perdido en la cerrazón. No se ve la Cruz del Sur en las noches de tormenta. Hay que mirar dentro de uno para encontrarla a la huella. Cuando me cansa el camino me pongo a mirar p'adentro como quien arrima leñas al fogón de unos recuerdos. Saludos, Nacho.
2 comentarios:
Sabias palabras las de Atahualpa.
Sabio modo de proceder. Mirar-nos y reencontrar-nos para definirnos, para encausar nuevamente caminos.
Nacho, tu post me ha sido muy significativo porque precisamente me encuentro arrimando leños y buscando dentro mío.
besos!
Bueno Flor me alegro por esto.
Podríamos hablar, también, de avivar el fuego de las huellas de nuestros “Padres” (en una especie de tendencia genealógica), y por allí encontrarnos unidos a ellos. Digo…, no vaya a ser que nos quedemos, luego (¿?), como siempre, caminando sobre las nubes de los “sueños y de las ausencias”; y encima, creer que estamos condenados a ello.
Saludos.
Nacho.
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